UTILIDAD DEL SEDIMENTO URINARIO EN LA INFECCIÓN URINARIA:

 

 

 

Dr. Roberto Pedro Llamazares. Dra. María Bettina Nishishinya. Dr. Carlos Pitteri.

Servicio de Clínica Médica, Hospital Julio C. Perrando.

 

Resumen:

 

Con el propósito de evaluar los diferentes componentes del sedimento de orina, como indicadores de infección urinaria, se evaluaron 102 casos, de sedimentos patológicos con sus respectivos urocultivos, además de los síntomas urinarios de cada caso. Las variables analizadas fueron: piocitos, leucocitos, gérmenes, hematíes, cilindros, método de obtención de la muestra, sexo y síntomas.

Los parámetros significativos fueron la presencia de gérmenes en el sedimento (p=0,0011),la obtención transonda ( p= 0,00007). Los síntomas no predecían un urocultivo positivo, sin embargo, el sexo femenino se asociaba a síntomas urinarios (p= 0,013), como así también la presencia de gérmenes en la orina a los síntomas (p= 0,03).

En conclusión: la obtención transonda, la presencia de gérmenes en el sedimento estaban significativamente asociados a infección urinaria.

 

Palabras claves:Piuria. Bacteriuria. Leucocituria. Examen de orina.

 

 

Introducción:

 

La infección urinaria, es la infección más prevalente en la práctica médica, siendo frecuente el pedido de urocultivos al presenciar un sedimento urinario patológico, con o sin síntomas en el paciente1. Con el objetivo de evaluar el valor del sedimento urinario y de los síntomas urinarios, se analizaron diferentes componentes del sedimento patológico, para correlacionarlos con los urocultivos positivos2.

 

Materiales y Métodos:

 

Se seleccionaron consecutivamente 102 sedimentos urinarios patológicos, con sus respectivos urocultivos, obtenidos con técnica del chorro medio o transonda (23 casos), que correspondían a 53 mujeres, y 49 varones, cuyas edades oscilaban entre 17 y 85 años, con una media de 47,9 años; todos internados en nuestro servicio por diferentes motivos.

Definimos como sedimento urinario patológico a la presencia de piocitos, gérmenes, leucocituria, cilindros leucocitarios, hemáticos y/o microhematuria. Se excluyeron pacientes que hubieren recibido antibióticos previamente en las últimas 72 horas, personas con serología positiva para VIH, inmunocomprometidos, con talla vesical, o nefrostomías. Las técnicas de análisis usadas están descriptas en la literatura 1.

El urocultivo se realizó mediante inoculación con un asa calibrada en Agar-Sangre y E.M.B. Levine, efectuándose la lectura a las 24 y 48 horas de incubación. Más de 100.000 UFC/ml se consideró urocultivo positivo 3, lo cual constituyó nuestro “estándar de referencia”.

 

Análisis estadístico:

 

Se utilizó el test del Chi cuadrado, corregido por Yates, para expresar significancia estadística, considerando un valor de p menor a 0,05 como significativo. También se calcularon las Razones de riesgo para las variables más importantes.

También se correlacionó al sexo y a la presencia de gérmenes en el sedimento, con los síntomas urinarios. Finalmente se calcularon los valores predictivos, la sensibilidad y la especificidad para variables significativas 4.

 

Resultados:

 

El 20,58% de los cultivos fueron positivos (21 casos). De los diferentes parámetros del sedimento de orina, solamente la detección de gérmenes al examen directo (58 casos) fue de importancia estadística (p= 0,0011), con una Razón de Riesgos calculada de 7,21 (límites de confianza del 95% = 1,77 a 29,32).

En la tabla se muestran los valores de sensibilidad, especificidad y valores predictivos para la presencia de gérmenes en el sedimento de orina, como indicador de urocultivo positivo.

La presencia de piocitos 5, microhematuria 6,7, cilindros, y leucocituria 8, no se asociaron a urocultivos positivos, de manera significativa.

La obtención de la muestra de orina por técnica transonda (23 casos), predecía urocultivos positivos (12 casos), con una p= 0,00007 (Razón de Riesgos= 4,58, con límites de confianza del 95% de 2,21 a 9,49).

En análisis de datos secundarios, encontramos una asociación entre el sexo femenino y la presencia de síntomas urinarios (p=0,013), con una prevalencia relativa 9 de 2,64 ( límites de confianza del 95% de 1,23 a 5,69).

 

Tabla: Valores correspondientes a la presencia de gérmenes en el sedimento de orina como indicadores de urocultivos positivos:

 

Sensibilidad

 90%

Especificidad

 51%

Valor Predictivo positivo

 32%

Valor Predictivo negativo

 95%

 

Discusión:

 

Uno de los hallazgos más importantes de nuestro trabajo, es que el hallazgo de gérmenes en examen directo del sedimento urinario es un indicador de urocultivos positivos, con una buena sensibilidad, y un alto valor predictivo negativo (95%), lo cual hace que sea una prueba de “screening” valiosa y barata, para determinar a quién se le solicita un cultivo de orina, si bien estos resultados se limitan a una población intrahospitalaria.  Demostramos que la presencia de síntomas no se correlaciona a urocultivos positivos, como así los demás elementos del sedimento de orina 10. La asociación entre toma de muestra transonda y urocultivos, se debe a que la incidencia de bacteriuria en pacientes sondados es de 3 a 10% por día 11, aunque en éste estudio no se tomó en cuenta el tiempo de permanencia de la sonda vesical. 

Limitaciones en nuestro análisis se pueden deber a que no se tomaron en cuenta las infecciones de transmisión sexual, las infecciones ginecológicas como generadoras de síntomas urinarios (asociación entre sexo femenino y síntomas), la posibilidad de gérmenes “fastidiosos”, entre otras.

 

Conclusión:

Postulamos que la utilización de la técnica de Gram en el estudio rutinario del sedimento de orina con la presencia de gérmenes al examen directo podría aumentar la especificidad y el valor predictivo positivo de la prueba, lo cual quedará por ser demostrado.

 

Correspondencia:

Dr. Roberto Pedro Llamazares. Domicilio: Mz116 Pc5 Bo. 100 

Viv. CGT. Resistencia, Chaco.(3500). Argentina.

Correo Electrónico: roberllama@yahoo.com

 

Agradecimientos:

Agradecemos la colaboración técnica de los Dres. Eduardo Farías, María del Carmen Bangher, y al Sr. Alberto Dionisio Llamazares. También el aporte invaluable de Bioquímicos y Bacteriólogas del Laboratorio del Hospital Julio C. Perrando.

 

Intermedicina

07-Ene-2002

 

Bibliografía:

 

1.         Macías A. Diagnóstico de IVU.: el cultivo de orina y sus alternativas. Infectología 1991; n°8,p.427-431.

2.         Stamm WE, Hooton TM, Johnson JR, Johnson C, Stapleton A, Roberts PL, Moseley SL, Fihn SD. Urynary tract infections: From pathogenesis to treatment. J Infect Dis 1989; 159:400-406.

3.         Kass EH. Horatio at the Orifice: The significance of Bacteriuria. J Infect Dis 1978; 138:546-557.

4.         Armitage P, Berry G. Pruebas diagnósticas y procedimientos de cribaje. En: Armitage P, Berry G. Estadística para la Investigación Biomédica. Ed Doyma. 1992;p. 554-562.

5.         McGuckin M, Cohen L, Mac Gregor RR. Significance of Pyuria in urinary sediment. J Urol 1978; 120:452-454.

6.         Thompson C. Valoración de Hematuria. Infectología 1990; n°9,p. 531-539.

7.        Carson CC, Segura JW, Greene LF. Clinical importance of Microhematuria. JAMA 1979; 241:149-150.

8.         Benbassat J, Froom P, Feldman M. The importance of Leukocyturia in young adults. Arch Intern Med 1985; 145:79-80.

9.         Newman TB, Browner SW, Cummings SR, Hulley SB. Estudios transversales y de casos y controles. En:Hulley SB, Cummings SR. Diseño de la investigación clínica. Ed Doyma. 1993; p. 83-95.

10.     Komaroff AL. Urinalysis and culture in women wirh dysuria. Ann Intern Med 1986; 104:212-218. [Resumen]

11.    Warren JW, Tenney JH, Hoopes JM. A prospective microbiologic study of bacteriuria in patients with chronic indwelling urethral catheters. J Infect Dis 1982; 146:719-723.

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